Costa Rica Birdchallenge: el aviturismo para reinventar un destino

 

Por Sergio Arias*

Del 11 al 19 de Octubre se celebró en Costa Rica, la primera edición del Costa Rica Birdchallenge, una estrategia para posicionar a Costa Rica con mayor fuerza en este nicho de mercado, una iniciativa de esa servidor, sustentada y ejecutada por Futuropa y el Instituto Costarricense de Turismo, de la mano de un gran equipo de producción del sector público y privado. El birdchallenge superó las expectativas y hoy se vislumbra al aviturismo como uno de los nichos punta de lanza de nuestro país: la República de las Aves.

Costa Rica es hogar de 920 especies de aves, casi el 10% de las 10 mil especies de aves estimadas para el mundo, con una superficie que apenas representa el 0,03% de las masas continentales, pero que funciona como un puente biológico que une a América del Norte con América del Sur, y con alturas que van desde los 0 m hasta los casi 4000 metros de altura sobre el nivel mar, y más de 12 formaciones biológicas o ecosistemas particulares, donde han convergido y evolucionado algunos de los organismos más raros, únicos y especializados como lo son las aves. Además influenciado por el Mar Caribe y el Océano Atlántico, no es de impresionarse la gran diversidad de especies no solo de aves, albergando en términos generales el 5% de la biodiversidad del globo. Un país pequeño que compite en las grandes ligas del nicho de aviturismo.

Si bien Costa Rica no es el país que alberga la mayor cantidad de especies de aves del mundo (Colombia con cerca de 2000 especies es el líder mundial), en términos de densidad de especies según el tamaño en Km 2 del país, se puede afirmar que es el país con la mayor densidad de aves del planeta. Un elemento diferenciador y que juega un papel clave a la hora de comercializar un destino en el mercado del birdwatching, pues esto representa que en menores distancias y poco tiempo, se pueden recorrer las diversas zonas avifaunísticas de la nación y ahorrar tiempo y dinero en transporte, bajo la premisa de un turista pajarero: ¨Observar la mayor cantidad de especies, en el menor tiempo posible¨. Es aveces increíble pensar que es posible amanecer en la costa Caribe observando Cotingas y Guacamayas Verdes inmersos en el bosque tropical húmedo, acompañados del bello amanecer cálido en esa vertiente, luego manejar unas 3 horas y encontrarse en las tierras altas, donde vamos a necesitar de un abrigo para el frío del Páramo y el bosque nuboso, mientras disfrutamos un almuerzo caliente y vamos en busca de los quetzales resplandecientes (descrita como el ave más bella del mundo) y otras especialidades de altura como el Junco Paramero o el Colibrí Garganta de Fuego, para posteriormente manejar un par de horas más y encontrarnos de nuevo en un ecosistema cálido como lo es el Pacífico Costarricense, observando Tucancillos Piquinaranja o Trogones de Baird´s, entre otros, mientras no deleitamos con el atardecer y brisa del Pacífico, así es, todo en un mismo día.

Pájaro Campana, foto de Edgar Méndez.

El Costa Rica Birdchallenge, se concentró el resaltar esa cualidad, de que a poca distancia, nos encontramos con un escenario diferente, calidad de lodges y sobre todo aves diferentes para disfrutar, recorriendo uno de los itinerarios sugeridos,  5 regiones en 7,5 días: Las Llanuras de Sarapiqui, el Caribe Sur, Turrialba, las tierras altas del Volcán Irazú, la zona de Carara y Turrubares en el Pacífico Central, el Golfo de Nicoya y  Monteverde, una probadita de un hotspot diferente y ecosistema cada día, logrando alcanzar un record de 550 especies de aves entre todos los participantes, es decir más del 60% de las aves de Costa Rica, y casi el 6% de las aves del mundo, dejando muy en claro el potencial que tiene este nicho para crecer en nuestro país y aún más tomando en cuenta que la época baja del turismo tradicional es la mejor época para pajarear en Costa Rica, desde la perspectiva que coincide con la migración de Otoño en el hemisferio Norte (Agosto a Noviembre).

Nuestro país está subdividido en 6 regiones avifaunísticas o eco regiones, con condiciones particulares y únicas en sus ecosistemas, que presentan cualidades diferentes para diversidad de aves, y es ahí donde todos los birdwatchers queremos llegar. Esas regiones son:

-Las Llanuras del Caribe, que comprende toda la planicie de la Costa Caribe, las llanuras de Sarapiqui, y las llanuras del Norte, albergando algunas de las áreas silvestre públicas y privadas más importantes y reconocidas de Centroamérica, como el Parque Nacional Tortuguero, el Volcán Arenal, la Estación Biológica La Selva, la Reserva Indígena Kekoldi conocida por pocos, y que alberga uno de los sitios más importantes del mundo para la observación de aves rapaces, la segunda congregación de aves rapaces más grande del mundo según BirdLife Internacional, cada año más de 5 millones de aves rapaces surcan nuestros cielos en uno de los fenómenos más espectaculares de la biodiversidad en las Américas, 18 especies de aves de rapiña que viajan desde América del Norte durante el Otoño, hasta centro y Suramérica para pasar el Invierno Boreal en el Trópico, las especies más comunes son el Zopilote Cabecirojo y el Gavilán Aludo, pero también tenemos miles de otras especies como las Aguilas Pescadoras y los Halcones Peregrinos – que según los registros presenta la mayor población migratoria del mundo sobre nuestras tierras -; no podemos dejar de lado los espejos de agua de Caño Negro, la cuenca del Río Bananito y la desembocadura del río Parismina.

 

Thicket antpitta!

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-Las Foothills del Caribe, que comprende una amplia región donde convergen los bosques húmedos de bajura de la vertiente Caribe y las tierras medias y altas de la misma vertiente de las Cordilleras de Talamanca, Volcánica Central, Tilarán y Guanacaste. Hogar de famosos sitios como Rancho Naturalista, la Estación Quebrada Gonzalez del Parque Nacional Braulio Carrillo, El Famosos Teleférico del Bosque Lluvioso de Rainforest Adventures y Tapirus Lodge, Cinchona y Virgen del Socorro, así como la Catarata El Toro entre otros. Sitios clave para especies únicas y espectaculares como el Colibrí Copo de Nieve, el Esmeralda de Coronilla Cobriza (endémico de Costa Rica), y muchas otras especialidades de aves hormigueras, trogones y mosqueritos.

 

Birding chicks!

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-Las Tierras Altas, que comprenden las elevaciones principales de nuestro eje montañoso central, los mayores volcanes de Guanacaste y la Cordillera Volcánica Central, Monteverde y la Cordillera de Talamanca, donde encontramos el Páramo y el Bosque Nubosos, ecosistemas muy raros y únicos en el mundo, cuya densidad de especies es más limitada que en las bajuras, pero con un componente muy elevado de endemismo. Zonas como Dota y Monteverde, sobresalen al ser el hogar de el Quetzal Resplandeciente, y ni que decir por la variedad de especies de colibríes con los colores y plumajes más curiosos y bizarros que nos podamos imaginar, para muestra el colibrí Chispita Volcanera, que presenta una raza distinta para Talamanca, Irazú y Poás.

 

The king!

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El Pacífico Central y Sur, como una sola unidad abarcando desde la boca del Río Tárcoles hasta la frontera con Panamá, incluyendo el Valle de El General y Coto Brus, así como la famosa Península de Osa, hogar de la Tángara Hormiguera de Mejillas Negras, endémica de esa zona, así como otras especialides locales como el Tucancillo Piquinaranja, el Saltarín de Cuello Naranja y el Trogón de Baird´s solo por citar algunos. Resaltan en este región el Parque Nacional Carara, una de las capitales de la observación de aves costarricense, así como el Parque Nacional Piedras Blancas, la zona de Costa Ballena, el Valle de El General, donde estuvo asentado Alexander Skutch, uno de los ornitólogos y padres del aviturismo neotropical, así como la zona de Las Cruces en en el cantón de Coto Brus y los húmedales de Térraba Sierpe, sitio clave para la observación de las cotingas Piquiamarillo y Turquesa.

 

Endemics extension to the South Pacific! #EsquinasLodge #Baird’sTrogon

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– El Pacífico Norte, abarcando el sector de Puntarenas, la Peninsula de Nicoya y toda la cuenca del Río Tempisque, albergando la porción mejor conservada de los remanentes del bosque seco centroamérica. Quién no se ha maravillado con las puestas de sol en el Golfo de Nicoya o con las grandes conglomeraciones de aves acuáticas en los humedales de Palo Verde, o con la belleza de el Galán sin Ventura, el ave más grande de nuestro país, mientras disfruta de la denominada Pampa Guanacasteca. No dejemos de lado el Volcán Rincón de la Vieja, los manglares del Golfo de Nicoya y el Tempisque, donde podemos encontrar en una buena proporción el Colibrí de Manglar, otro de nuestros endémicos, exclusivos para Costa Rica, con los límites políticos actuales que conocemos.

 

Star of the trip! Lesser Ground-cuckoo

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-La Isla del Coco, una de las regiones más remotas del mundo, una isla costarricense, en el Océano Pacífico ubicada en la zona de influencia de Las Islas Galapagos, donde es posible encontrar tres aves endémicas exclusivas para nuestro país: el Pinzón de Cocos (el único de los pinzones de Darwin que se ubica fuera de Galapagos), el Cuclillo de Cocos y el Mosquerito de Cocos, tres rarezas y aberraciones de la avifauna que evolucionaron solitos en la isla, hoy uno de nuestros mayores tesoros naturales.

Aunado a esta diversidad de regiones y ecosistemas, el país se ha preocupado en formar guías de alto nivel y calidad, tanto a nivel general como regional, especializados en cada una de estas unidades, de la mano con hospedajes especializados, muchos de ellos catalogados entre los mejores del mundo, convirtiendo al país en una de las capitales de este nicho y uno de ls primeros países en visitar por los mercados Europeo y Norteamericano, antes de aventurarse en otro países del Trópico de las Américas u otras latitudes, de la mano con otro ingredientes como la seguridad, la imagen internacional y por supuesto, la calidad de las aves y el capital humano antes citados. Todos estos recursos han sido unificados por operadores en su oferta integral del país como destino, asimismo otras iniciativas para promover nuestro país, como la Ruta de Aves Costa Rica Birding Hotspots que reúne a los mejores hospedajes dude este nicho del país en los principales hotspots para aviturismo o la Ruta Nacional de Aves, impulsada por el Instituto Costarricense de Turismo, de la mano con el sector privado, para fortalecer acciones regionales y unificar la imagen de Costa Rica en el mundo de la observación de aves.

La observación de aves, tiene más de 100 años de existir, y los Británicos la exportaron al mundo como un hobby que involucra la conservación y la interacción con la naturaleza, y si bien en Costa Rica no se descubre el agua tibia con este nicho, lo que se ejecuta en este momento es un fortalecimiento del mismo, como variable para la diversificación y poder reinventar nuestro destino y relanzarlo, como una potencia de clase alta, incorporando la variable aviturismo en la formula de éxito de la nación, y especialmente ahora que se han sumado nuevas rutas aéreas de ciudad de América del Norte y del viejo continente de forma directa a nuestro país. La biodiversidad es nuestra principal carta de presentación y por ende debemos sacarle provecho de forma sostenible, y desde esta perspectiva, el birdwatching es uno de los mejores ejemplos de ecoturismo y turismo sostenible en el mundo, pues el tipo de consumidores de este mercado, tiene un alto nivel de conciencia de conservación, quiere aportar a ella en los lugares que visita, desea contribuir con el desarrollo local, busca pequeños lodges o sitios especializados, utiliza guías locales, visita pequeños emprendimiento, compra artesanías y consume hasta tres o 4 veces más actividades que un turista tradicional; visita de forma silenciosa los senderos, y busca reducir su impacto, pues desea que las aves que pudo conocer se mantengan ahí por muchos años, ojalá volver y que muchas personas más tengan la oportunidad de contemplarles.

Toda actividad económica y en este caso el ecoturismo, requiere de recursos para existir y salir adelante, no solo es filantropía, hasta esta necesita recursos, y en ese sentido, es posible desarrollar una actividad económica, mientras se generan ingresos y se contribuye con el desarrollo de un país o una región, y a la vez generamos conservación en ecosistemas o sitios frágiles, como los bosques de Centroamérica. Y es que desde la perspectiva económica el aviturismo puede generar jugosas ganancias a un país, dinamizar la economía y llegar a más personas, tomando en consideración el tamaño del mercado.

El mercado de la observación de aves hacia Costa Rica, puede verse desde dos enfoques o dividirse en dos importantes grupos de interés principal, el Norteamericano, principalmente de los Estados Unidos, donde datos sustentados por la Unió Europea hablan de más de 60 millones de observadores de aves, incluyendo a quienes observan aves en sus jardines. De ese gran número se estima que un 32% viaja fuera de su región para observar aves, incluyendo alrededor de 5 millones de Estadounidenses quienes salen de su país para visitar otras latitudes atraídos por nuestros amigos emplumados, generalmente de 3 a 10 días. En el caso de Canada, se afirma que unos 4,5 millones de habitantes se definen como observadores de aves. En ambas naciones siempre ha sido un hobby popular entre personas de más de 50 años, pero hoy en día se ha popularizado y más jóvenes de los 25 a 50 años están participando de la actividad.

El otro grupo clave, lo componen los países Europeos como unos 12 millones de birders, donde gran Bretaña es el principal con unos 7 millones de pajareros, seguido de Alemania con 1,6 millones, Holanda con cerca del millón, Suiza y Bélgica con medio millón cada uno. En Europa como en Los Estados Unidos, se realizan festivales, convenciones y ferias, donde se agrupan miles de aficionados a las aves, lugar que también se convierte en una ventana para comercializar y dar a conocer un destino como el nuestro. Asimismo, al ser el birdwatching un pasatiempo ligado a la conservación, un elevado porcentaje de los pajareros forma parte de alguna organización vinculada a la conservación de aves y biodiversidad, por ejemplo, 7 organizaciones a nivel internacional agrupan a más de 10 millones de observadores de aves, siendo estos grupos como Audubon, RSPB, Wildlife Trust o la American Birding Association, solo por citar algunos, puntos también de enlace con el mercado, a través de sus grupos locales. De igual forma es un hobby que también ha contagiado a los costarricenses.

Un turista pajarero, consume en promedio $3000.oo USD en cada viaje, el triple que un turista regular, y tomando esta jugosa variable, muchos país y empresas se han dado a la tarea de ser parte de la repartición de este pastel en el mercado, países como Perú, Brasil, México, y más recientemente Costa Rica, Guatemala y otros, han desarrollado acciones e investigación para convertirse en un destino sexy para estos viajeros, y que elijan uno sobre otro. PromPeru, la agencia de comercialización de Perú como destino, se ¨ha arrollado las mangas¨ y ha elaborado estudios muy interesantes, en los que ha incorporado a nuestro país como variable. dejando en evidencia datos muy alentadores, como que nos encontramos entre el Top 5 de destinos para observación de aves del mundo, por debajo de Brasil, Australia, Ecuador y Perú, en los primeros puestos. A pesar de que la estrategia nuestra de mercadeo apenas está empezando a ponerse agresiva como destino, las cualidades y motivos que son fuertes a la hora de escoger un destino han estado a nuestro favor, ya que a la hora de viajar, este es el orden de factores que considera el pajarero en la amplia oferta mundial, para escoger un país: las características de la fauna ornitológica, la seguridad del país, que se pueda observar aves a un menor costo, que sea un destino poco explorado, que existan empresas especializadas y que cuente con un entorno natural certificado, y parece ser que sin un análisis profundo, nos ganamos todos los números de la rifa y cumplimos con todas esas cualidades, pero a pesar de eso, hay otros países que también las cumplen, y están desarrollando grandes acciones para ganarse un lugar en la dinámica económica del aviturismo, de ahí que no debemos descuidar las acciones de Costa Rica.

En un mercado tan especializado no se trata solo de armar itinerarios y vender con fotos bonitas, debemos conocer a fondo y detalle no solo de negocios y del nicho, sino de el comportamiento de nuestras aves residentes y migratorias, de ahí que muchas empresas se han aventurado a comercializar producto de aves y no han sido exitosas, utilizando imágenes de aves que no son de nuestro país, descripciones genéricas y no especificas y no aportando detalles clave. En ese sentido, algunas recomendaciones básicas para ser exitoso en este nicho se presentan a continuación:

  • Definir buy viagra without a prescription claramente el producto de observación de aves que se ofrece a la venta, incluyendo todos los bienes y servicios que incluye el producto en sí. El producto mínimo de observación de aves es la experiencia en sí de observar las aves.
  • –  Utilice hospedajes que faciliten acceso, que estén dentro de reservas o distancias cercanas.
  • –  Para los observadores de aves, un buen guía especializado es su requisito primordial en su experiencia de aviturismo. Para localidades utilice guías locales.
  • –  Check lists nacionales o regionales. Endémicas, raras, únicas.
  • –  Para vender un tour de aves o una experiencia de observación de aves, el cliente se convencerá de la calidad de empresa y de servicio con quien trata, si obtiene información técnica veraz sobre las aves y su entorno, tanto como información general de viaje. Ser honesto con el cliente. Conozca las aves de su país.
  • –  Si se provee de algún producto al cliente (binoculares, libros de consulta, linternas, etc), éstos deben estar limpios y en buen estado.
  • –  Es muy importante mencionar el componente de las especies de aves que se verán (con algún grado de seguridad o de probabilidad) en el tour, viaje o localidad.
  • –  Selecciones las localidades hotspots adecuados. Calidad y cantidad de aves. Ecosistemas variados. El observador quiere ver la mayor cantidad en menor tiempo. Sitos naturales.
  • –  Incentive buenas prácticas, apoye empresas certificadas y comunidades, eso le dará valor agregado.

Hoy más que nunca, Costa Rica está más unido, hay interés del sector público y privado de hacer cosas de forma integral, se cuenta con los actores esenciales y el engranaje se está alineando, para convertir al aviturismo, nuevamente en una de nuestras principales fichas de la comercialización de un destino, sobre todo en los meses de época baja, cuando nuestra avifauna está en uno de sus periodos más activos del año. El Costa Rica Birchallenge, cumplió su objetivo y durante una semana, pajareros del mundo conocieron nuestras bellezas y riqueza, y todavía semanas después de que terminara el evento sigue replicando, vendrán publicaciones de algunas de las revistas más prestigiosas del mundo y otro tipo de reportajes, encadenamientos de empresas, y ya se sentaron las bases para hacer del Birdchallenge un evento anual o bianual, para el fortalecimiento de la industria turística de nuestro país. Nuestro país todavía no ha expirado como destino, vamos a media hasta, de manera que es hora de ponernos creativos e impulsar este y otro nichos, en los cuáles nuestro país está listo para dar el paso y florecer nuevamente, como un destino fresco que sabe reinventarse.

 

 

 

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*Sergio Arias, es director de la Ruta de Birding Hotspots en Costa Rica, ha formado parte de la Junta Directiva de Futuropa y la Cámara de Turismo de Sarapiquí, es conferencista internacional especializado en la comercialización y diseño de producto de aviturismo. Es egresado de la carrera de Turismo Sostenible de la Universidad Nacional de Costa Rica, es profesor de ecoturismo egresado de la Escuela de Educación de la UNED Costa Rica y cuenta con una maestría profesional en Dirección de Empresas de la Universidad Fundepos, Alma Mater.